Desde Valparaíso, Chile, Nicolás Frois y el equipo de Arte y Electrónica desarrollan una aventura musical en primera persona que combina fantasía, exploración e improvisación. Inspirado por clásicos japoneses como Shadow of the Colossus y The Legend of Zelda: Ocarina of Time, Selve busca convertir la música en un lenguaje capaz de transformar el mundo del juego.
Una niña, una tribu y una fuente de agua convertida en sangre
En una pequeña tribu al borde de la extinción vive Idi, una niña solitaria que nunca ha logrado establecer un vínculo profundo con su comunidad. Su historia cambia cuando los espíritus la eligen para cumplir una misión cuyo propósito permanece oculto.
- Una niña, una tribu y una fuente de agua convertida en sangre
- Cuando la música deja de ser un acompañamiento
- Un mundo donde la música es un conocimiento prohibido
- La influencia japonesa y una identidad propia
- Desarrollar videojuegos desde Valparaíso
- Tokyo Game Show y los próximos pasos
- ¿Dónde seguir Selve?
Como castigo, estos seres han transformado la única fuente de agua de la tribu en sangre. Para devolverla a su estado original, Idi deberá aventurarse en un mundo habitado por espíritus colosales y descubrir cómo recuperar su favor.
Su principal herramienta no será una espada ni un arsenal de habilidades convencionales, sino la música. A través de melodías capaces de apaciguar a estas criaturas, la protagonista buscará comprender qué provocó su ira y qué relación existe entre el conflicto de su pueblo y su propia historia.
La misión también la obligará a enfrentarse a una pregunta más personal: ¿qué significa salvar a una comunidad de la que nunca se ha sentido realmente parte?
Cuando la música deja de ser un acompañamiento
Uno de los aspectos más llamativos de Selve es la intención de convertir la música en el centro de la interacción. Si, pueden existir juegos rítmicos, pero Selve lo integra en su propia narrativa. La propuesta contempla la posibilidad de tocar instrumentos reales e incluso utilizar la voz para relacionarse con el mundo del juego.
Para Nicolás Frois, fundador del concepto, la idea surgió de una combinación de inquietudes técnicas y personales. Mientras estudiaba en la Universidad Técnica Federico Santa María, cursaba una asignatura de procesamiento de señales que le permitió explorar cómo interpretar el audio captado por un micrófono y desarrollar respuestas interactivas a partir de él.
Al mismo tiempo, atravesaba una etapa emocional difícil en la que la música se convirtió en un refugio.
El propio desarrollador resume esa conexión con una idea que ayuda a comprender el espíritu del proyecto:
Selve nació como una ofrenda a la música y al apoyo que esta significó en su vida.
Esa motivación se traduce en una decisión de diseño particular. El desafío no consiste únicamente en reconocer sonidos, sino en conseguir que personas con distintos niveles de conocimiento musical puedan disfrutar de la experiencia. Alguien sin formación musical debería poder jugar sin sentirse excluido, mientras que quienes dominan un instrumento necesitan encontrar suficiente profundidad para mantener el interés.
La ambición es amplia y también plantea dificultades. Cuantos más instrumentos y formas de expresión admite una propuesta, mayor es el desafío de conseguir una interacción consistente y satisfactoria.
Un mundo donde la música es un conocimiento prohibido
La música no ocupa un lugar neutral dentro de la historia de Selve. En la sociedad de Idi, constituye una práctica tabú: un lenguaje mágico capaz de afectar a la naturaleza y a las personas, con el potencial de alterar el orden social establecido.
El miedo a ese poder se mantiene mediante un mito que desalienta a quienes podrían explorar su talento musical.
Esta premisa establece una relación interesante entre las mecánicas y la narrativa. Aquello que la comunidad considera peligroso es precisamente lo que podría permitirle sobrevivir. Aprender a expresarse musicalmente no sería solo una herramienta para resolver situaciones, sino también una forma de cuestionar las creencias sobre las que se construye ese mundo.
A esto se suma una diferencia importante respecto de otros juegos musicales: la propuesta busca centrarse en la improvisación de melodías, en lugar de limitar la interacción al reconocimiento de ritmos o a la ejecución de secuencias predeterminadas.
La combinación de espíritus gigantes, rituales y una isla atravesada por conflictos apunta a una aventura donde la exploración y la expresión musical se encuentran estrechamente vinculadas.
La influencia japonesa y una identidad propia
La relación de Selve con los videojuegos japoneses es explícita. Al describir el proyecto pensando en un publisher japonés, Frois señaló dos referentes concretos: la escala y la melancolía de Shadow of the Colossus, junto con el uso de la ocarina en The Legend of Zelda: Ocarina of Time.
Sin embargo, su propuesta busca diferenciarse a través de una particularidad: el instrumento puede ser real.
Esta combinación ayuda a entender la dirección artística del proyecto. Por un lado, existe el interés por generar una sensación de escala y contemplación frente a criaturas colosales. Por otro, la música no es solamente una composición que acompaña la aventura, sino una forma de interactuar con el entorno.
El resultado que el equipo busca alcanzar es una experiencia que reúna fantasía, sensibilidad artística y experimentación tecnológica sin perder de vista algo esencial: que jugar siga siendo comprensible y entretenido.
Desarrollar videojuegos desde Valparaíso
Selve también representa una iniciativa surgida fuera del principal centro de desarrollo de videojuegos de Chile.
Desde Valparaíso, Frois destaca el valor de trabajar junto a artistas de la región y formar vínculos creativos que se mantienen más allá de cada proyecto. También señala el crecimiento del ecosistema local, con agrupaciones como el Gremio de Desarrolladores de Videojuegos de Valparaíso y las oportunidades de vinculación internacional impulsadas por iniciativas como las de ProChile.
Para el desarrollador, esa comunidad ha contribuido positivamente a su trabajo. La posibilidad de colaborar con personas de distintas disciplinas forma parte de un entorno creativo que, según su perspectiva, ha ganado presencia dentro de la industria chilena.
Su visión del videojuego también contempla una dimensión artística. Frois considera que los juegos pueden funcionar como obras de arte cuando existe una intención que trasciende la búsqueda de una compra segura y propone nuevas formas de jugar, temas distintos o experiencias capaces de influir en quienes las viven.
Eso no significa que el valor artístico y la viabilidad comercial deban ser incompatibles. El desafío, en su opinión, está en encontrar un equilibrio y conseguir que las ideas propuestas se entiendan y funcionen para el público.
Tokyo Game Show y los próximos pasos
La participación de Selve en Tokyo Game Show 2026 forma parte de la búsqueda de nuevas oportunidades para el proyecto. El equipo ya había participado en la edición anterior y esperaba aprovechar la experiencia para seguir aprendiendo, validar sus decisiones frente a públicos internacionales y ampliar su red de contactos.
En esta ocasión, uno de sus objetivos principales es encontrar un publisher que ayude a completar la visión del juego y fortalezca su estrategia de marketing.
Según explicó Frois, la producción cuenta con financiamiento del fondo audiovisual, pero los recursos disponibles no cubren todo lo que el equipo quisiera incorporar. Por eso, las conversaciones con potenciales socios editoriales son importantes para avanzar hacia una versión que responda mejor a sus aspiraciones.
El desarrollador señaló que esperaba contar con una versión completa del juego aproximadamente en mayo de 2027. Se trata de una previsión comunicada durante la entrevista, no de una fecha de lanzamiento confirmada.
El equipo también busca ampliar la cobertura de prensa y conseguir que más personas descubran el proyecto y lo incorporen a sus listas de deseados en Steam.
¿Dónde seguir Selve?
Al momento de preparar esta nota, no pudimos probar personalmente Selve. La página de Steam permite consultar el proyecto y solicitar acceso a una prueba de juego, aunque el acceso no se encuentra disponible todavía. Por ese motivo, este artículo se centra en la propuesta narrativa, las mecánicas descritas por su desarrollador y la información pública del proyecto, sin presentar impresiones de una partida que no realizamos.
Si te interesan las aventuras que exploran otras formas de interacción, la música como lenguaje y los mundos de fantasía con una identidad propia, Selve es un proyecto chileno que vale la pena seguir de cerca.
Puedes encontrar el juego en Steam y añadirlo a tu lista de deseados para seguir sus novedades:
https://store.steampowered.com/app/3571850/Selve/
Desde Café Dragón seguiremos atentos a su desarrollo y a las próximas oportunidades de conocer más sobre esta propuesta nacida en Valparaíso.



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