Para quienes nunca han ido, y les interesa el trasfondo de este emblemático evento, partiendo desde la lejanía de nuestros países, en Café Dragón tenemos un bonito relato de los hechos, con la experiencia vivida por nosotros siendo nuestra primera vez tan lejos de casa. Espero que les sirva y les guste.
¿Cómo acreditarse y entrar a TGS?
También me gustaría aclararte que esta primera parte es algo que NO EXISTE, repito, no existe, a pesar de los muchos años que la prensa y los pseudo influencers asisten a este evento, y que muy egoístamente nunca responden cuál es el procedimiento. Nosotros no somos eso, y queremos revelarte todo para que tengas la menor cantidad de dudas posibles al momento de asistir.
Partiendo de la base de que puedes ingresar desde dos caminos distintos —uno como alguien acreditado y el otro siendo parte del público normal—, lo segundo no tiene más ciencia que comprar las entradas. Lo primero, en cambio, requiere una inscripción en la web oficial que año a año abre la TGS. Debes mandar todo el material que te indican y esperar a que te contesten unas dos semanas antes del evento avisándote el resultado de tu postulación. No sabemos exactamente cómo se maneja el rechazo, pero sí que en los primeros días de septiembre del año al que asistas deberías ya tener la respuesta.
Cuando recibas el visto bueno, te darán un número de identificación y acceso al portal interno, donde podrás descargar material oficial. Ese número sirve para todos los días que asistas, vayas o no. Antes de entrar debes pasar por el mostrador de prensa internacional, donde te pedirán tarjetas profesionales de identificación de tu medio o canal (así que prepara unas cuantas) y tu pasaporte. También pueden exigir que demuestres que realmente formas parte de eso, por lo que ni lo intentes si vas a pasar a cualquiera de invitado por la ventana.

¿Qué ocurre durante los días de prensa?
TGS tiene días «de negocios» y días «normales». A los primeros solo ingresan prensa, gente de la industria, publishers y, por supuesto, influencers (porque… ¿por qué no? ¿verdad?). Esos días tienen un salón apartado para las negociaciones y para charlar sobre ciertos productos; lo usual es que la prensa general no acceda a menos que tenga una entrevista pactada. No es más que un enorme salón con mesas donde de un lado está alguien de una compañía y del otro el interesado, que suele ser un inversor. Esencialmente es para eso: muchos proyectos van a presentarse allá para buscar quién financie o mueva el producto desde o hacia Japón.
Naturalmente, al no tener habilitada la marea de público masivo, en los pabellones de videojuegos (que en esta edición fueron dos grandes y algunos pequeñitos) todos te invitan a probar lo que tienen. Y aquí es donde, creo, se pone interesante.

El problema del tiempo (para cualquier tipo de asistente)
La TGS tiene más de 400 juegos en exposición, desde AAA hasta indies. Cada demo dura de 20 a 40 minutos, y a eso debes sumarle la fila que pueda tener. Suponiendo que todo salga extremadamente bien, debes calcular tu tiempo de recorrido en un recinto que tiene el tamaño de dos estadios de fútbol, más tus entrevistas y la logística con todos los regalitos que te dan. Eso, sin contar la visita obligada a las tiendas.
La apertura suele ser desde las 10:00 de la mañana y religiosamente a las 17:00 horas todos deben guardar los bártulos y partir. Los juegos más grandes suelen tener, sin importar cuántas máquinas pongan a disposición, filas de 20 a 30 minutos. Este año hablamos de pesos pesados como GTA 6, Persona 4 re re re re re re re Revival, Palworld, Stranger Than Heaven, Castlevania, Ace Combat y naturalmente todo lo de Enix con filas eternas.
Sin ir más lejos, algunos sabrán de un incidente que hubo en el primer día abierto al público general, donde la fila del GTA 6 se completó directamente al abrir el evento, lo que generó incidentes. Eso pasa porque tú al llegar a un stand, tienes unas 40 máquinas, por ejemplo, sabes que la demo dura supongamos 20 minutos, entonces, cada persona que tengas en la fila, es una máquina, 20 minutos. Por ende, a menos que alguien se salga de la fila, ya puedes calcular de antemano cuántas estaciones de juego libre tienes, sin tener que preocuparte por dejar a alguien afuera.
Aquí es donde deberás pensar cómo quieres abordar la situación. Sí, es obvio que cada demo que ves ahí podrás jugarla en tu casa tranquilo, pero el ambiente, sumado a que te darán premios por probarla, te obliga a elegir cuidadosamente cómo administrar tu tiempo. Las demos en sí mismas pueden no coincidir con lo que tendrás después en Steam; de hecho, puedo entender por qué hay tanta gente llorona con temas de dificultad frente a lo que jugaron en eventos como este.
En todos los juegos que me tocó probar, tenemos una party de personajes chetadísimos en un escenario muy concreto. Perder no tiene mayores consecuencias y la idea es que esos 20 o 40 minutos juegues como te guste, solo disfrutando el momento sin preocuparte de nada más; en otras palabras: «dificultad prensa». En ese aspecto puntual, creo que hacer la larga fila para jugar la demo no es muy rentable, pero solo si nos basamos estrictamente en este punto. Cada stand tiene además un pequeño manual con los controles y tips para superar la prueba con aún más facilidad.
TGS también te da una oportunidad maravillosa —que puedes hallar en otras convenciones— de ver, saludar o incluso entrevistar a los creadores, gente del staff y relaciones públicas que hacen posible todo esto. Naturalmente, mientras más grande la compañía, más difícil es llegar a ellos, pero la posibilidad está presente.
Contiene
Presencial vs. virtual
Todo esto me llevó a darme cuenta de que alguien que está en su casa y no puede asistir puede igualmente vivir una experiencia única, ya que puede ver tranquilo y a su ritmo algo que quién va no puede: los eventos, conciertos y charlas. Verás, cuando estás ahí, te quedas mirando el stand de unos creadores que te gustan, pero al mismo tiempo eso mismo está pasando en otros cinco o diez stands de otras compañías que también te flipan. Después de vivirlo personalmente, entendimos que una cobertura realmente exhaustiva requeriría una delegación considerablemente mayor.
Hay demasiados escenarios, stands, presentaciones, entrevistas y actividades sucediendo simultáneamente como para que una o dos personas puedan reflejar todo lo que ocurre.
Ayuda muchísimo la parte digital, y está claro que los eventos presenciales son tan importantes como sus transmisiones. Pero el valor de estar ahí es incalculable por el ambiente, los recuerdos, el entusiasmo propio y de quienes van con la ilusión de ver y jugar algo, el quizás conocer a tus referentes y, sobre todo, el estar en un lugar donde realmente hay videojuegos. Nada de gente de YouTube ni expositores que escribieron un libro de un juego tirando de Wikipedia o IA: es netamente un lugar donde vas a disfrutar los videojuegos, y no tienen idea de cómo se siente y se disfruta que así sea.
La zona de juegos indies es enorme: están uno al lado del otro en pequeños stands con gente entregando flyers. Lamentablemente para nosotros, no llegamos a cubrirla bien los dos primeros días de prensa, y eso nos costó caro, ya que los siguientes días no se podía ni transitar. Al ser un evento colosal, los días de público hacen que explote todo. A menos que te movieras por sectores poco concurridos, jugar a algo quedaba descartado y caminar filmando era sumamente complicado. A eso se le suma que el Wi-Fi de las instalaciones es regular, por lo que las transmisiones en vivo a menudo se cortaban o bajaban la calidad al mínimo.
Por cierto, ¿sabían que hay ciertos paneles o conciertos que en realidad no están ahí, sino que se transmiten y están pregrabados? Al pasar por ciertos lugares buscando algo en concreto me he encontrado con un monitor transmitiendo exactamente lo mismo que ven ustedes desde su casa.

Sin dudas me quedé con esta cara al descubrirlo.

La cobertura que no estamos haciendo
Algo que me llamó particularmente la atención es la absurda cantidad de prensa e influencers que hay registrados. Hay una masa enorme de personas acreditadas y, sin embargo, la diversidad de cobertura que llega al público no se corresponde con la diversidad de cosas que existen dentro del evento.
El problema no es que se cubra GTA, Persona, Final Fantasy o cualquier otro gran lanzamiento; por supuesto que deben cubrirse. El problema aparece cuando cientos de personas con acceso privilegiado al mismo evento terminan produciendo esencialmente el mismo contenido repetido, mientras cientos de proyectos menos conocidos quedan prácticamente invisibles.
Por eso precisamente fuimos nosotros. Pueden revisar nuestra cuenta de Instagram (
@cafedrgn), donde van a ver stands y juegos que no vieron en ningún otro lado. Le damos importancia a todo lo que vemos o probamos, y nos gustaría que, si no es mucha molestia, eso se replique mínimamente en vez de pagarle el viaje a cualquiera para que vaya únicamente a sacarse una foto con un solo juego.El principal problema que tenemos, no solo en Argentina sino en todo LATAM, es la pésima cobertura de estos grandes eventos internacionales. Por eso decidimos ir, compaginando nuestra vida personal con esto, para traer —con los altibajos lógicos de nuestra primera vez con algo tan grande— información de todo lo que se vivió: fotos, vídeos, entrevistas y artículos. Creemos que tenemos material para dar por unos cuantos días, y todo esto surgió precisamente porque quienes van de este lado del charco no lo hacen. Ojalá con el tiempo reflexionen al respecto y se tomen esto como una responsabilidad frente a la confianza que implica que te acrediten como prensa o influencer. Mis expectativas son bajas, por no decir nulas, pero no quería dejar de decirlo.
¿Por qué fuimos?
Si estás leyendo esto desde Argentina, México, Chile, Perú o cualquier otro rincón de Latinoamérica y alguna vez te preguntaste cómo sería realmente asistir a la Tokyo Game Show, espero que este relato te haya servido. Nosotros también llegamos allí sin saber exactamente qué nos íbamos a encontrar. Ahora que volvimos, al menos podemos contarte cómo fue.
No fuimos porque necesitáramos estar en una foto postureando dentro de TGS. Fuimos porque queríamos saber qué había allí y contárselo a quienes no podían estar.
Estén atentos, que durante estos días les estaremos acercando todos los juegos que nos llamaron la atención y más material exclusivo del evento.
¡Gracias por confiar en nosotros!

me alegro todo corazón que pudieron ir, que nos llegue toda la información del mundo de videos juegos… siempre con data que otros sitios no dan o la dan errónea