Análisis – Prime monster – Pc

Belmont Valentine Café Dragón
Habitante de Kamurocho al servicio del oficial Bradford. Me muevo por casillas, me equipo materias según mi clase y en mi tiempo libre busco reliquias. Hice...

Prime Monster nos cuenta la historia de un mundo de fantasía donde los humanos ya fueron echados a patadas, y ahora gobiernan monstruos… o sea que no cambió nada.

En fin, la idea es que este es un juego ideal para quienes quieran iniciarse en los juegos de mesa. A pesar de tener un tutorial horrendo, una vez que empiezas a jugar resulta bastante fácil de entender y bastante dinámico, tanto así que puede que te vuelvas invencible sin darte cuenta.

Nada más empezar tendremos nuestro primer gobernante monstruo, y nuestro objetivo será mantenernos en el poder a través de batallas por turnos donde nuestros queridos parlamentarios deben ser convencidos de que nuestras horribles reglas son lo mejor para el pueblo. A su vez, los partidarios del rival deberán dejar de apoyarlo y, de ser posible, hasta votar por nosotros. A cualquier costo. Incluso matarlos.

La mecánica al principio parece sacada de un manual de instrucciones chino, pero termina siendo bastante sencilla. Se trata de una batalla de 1 contra 1 donde nuestra vida recibe el nombre de «Demagogia«. Si baja a cero perderemos un votante, mientras que si logramos superar el valor inicial ganaremos uno.

Cada ronda recibiremos cartas que podremos utilizar directamente por sus efectos o convertir en «maná» para activar tácticas más poderosas. Sobre el papel parece más complejo de lo que realmente es, y tras un par de duelos ya habrás entendido prácticamente todo el sistema.

Cuando terminan los rounds se cuentan los votantes de cada bando, y eso determina la victoria o la derrota. En mi caso fueron todas victorias, por lo que entiendo que el juego es bastante sencillo incluso durante las primeras horas.

Por supuesto, a medida que avancemos aparecerán más votantes en contra y rivales con mayor cantidad de parlamentarios. También entran en juego efectos bastante conocidos para quienes juegan rol, como el veneno, noqueo, o las traiciones.

Y para rematar tenemos las cartas de «Truco Sucio». Si las usamos activaremos efectos muy poderosos, pero se lanzará un dado de seis caras. Si cae en la cara de «culpable» recibiremos una penalización en forma de pérdida de votantes. Si no ocurre, esa cara quedará bloqueada para futuras tiradas. Dicho de otra manera, cuanto más abuses de estas cartas, más probabilidades tendrás de que eventualmente te exploten en la cara.

Con todo este panorama, las batallas terminan girando en torno a administrar correctamente las cartas entre sus efectos directos y la generación de maná. Cada líder además posee una habilidad especial que se carga al recibir daño o mediante determinadas cartas, añadiendo una capa extra de gestión durante los debates.

Al volver a la oficina después de cada enfrentamiento también tendremos que ocuparnos de varios aspectos importantes. El primero es la reputación, ya que descuidarla suele traer consecuencias bastante desagradables.

El dinero que recibiremos por ganar debates o tomar determinadas decisiones sirve principalmente para dos cosas. La primera es comprar objetos, porque nunca se sabe cuándo alguien va a necesitar un pequeño empujoncito para cambiar su voto. La segunda es contratar personal, que nos otorgará distintos efectos inmediatos o pasivos para ayudarnos tanto en los debates como en la gestión de nuestra oficina.

Luego llega un pequeño momento estilo Darkest Dungeon. Entre debates tendremos que tomar decisiones y, como buen político que somos, la mayoría son horribles (para nosotros). Lo ideal es mantener cierto equilibrio entre dinero, reputación y recursos, porque el pueblo necesita ayuda… o porque nosotros la necesitaremos para escapar de los problemas que genera el propio pueblo. A veces incluso las decisiones no giran en torno a recursos, sino a cuestiones bastante peores que prefiero dejar que descubran por su cuenta.

Tras completar la campaña principal y mantenernos en el poder llegaremos al final del juego, donde se desbloquean nuevos personajes y dificultades adicionales. En sí mismo es entretenido, aunque quizás habría sido mejor habilitar parte de ese contenido antes. Al final hablamos de apenas tres personajes iniciales, y el incentivo principal pasa por volver a terminar la campaña para desbloquear más niveles de dificultad.

Y aquí es donde creo que el juego falla.

Verán, completar el juego ya suele ser un incentivo suficiente para muchos jugadores. El problema es que las dificultades y personajes desbloqueables (el inicial y 2 personajes más) no parecen añadir desafíos especialmente interesantes. Incluso activando varios modificadores negativos, la experiencia sigue siendo relativamente sencilla.

Dicho de otra manera, la forma que encontró el juego para aumentar la dificultad consiste principalmente en añadir penalizaciones constantes y una mayor dependencia del azar. El problema es que esto no necesariamente vuelve las partidas más interesantes ni más estratégicas, sino simplemente más molestas.

Personalmente habría preferido ver más personajes jugables, cada uno con mecánicas propias y más complejas, en lugar de sistemas que básicamente se reducen a algo como: «Desbloqueaste dificultad muy difícil. Ahora todo cuesta más, recibes menos recursos y las decisiones malas son todavía peores».

Entonces reitero: Prime Monster está muy bien para un par de partidas, especialmente para quienes buscan una experiencia sencilla o quieren iniciarse en este tipo de juegos. Las partidas duran unas dos o tres horas, las mecánicas son fáciles de entender y el apartado visual es realmente bonito. Además, el hecho de que esté completamente en español siempre suma puntos.

Sin embargo, quienes busquen una experiencia más profunda, desafiante o con suficiente contenido como para justificar muchas partidas seguidas probablemente se queden con ganas de más, y hasta se arrepientan de haberlo comprado. La base está ahí, las ideas son buenas y la intención es clara, pero el juego se queda sin ofrecer novedades demasiado pronto.

Es un buen punto de entrada al género, pero difícilmente sea uno de esos juegos a los que volverás ocasionalmente para más partidas.

Cuidado

Este videojuego presenta una propuesta interesante, pero en su estado actual arrastra problemas que afectan negativamente la experiencia, como bugs, falta de pulido o un diseño que no termina de convencer.

 Aunque tiene potencial, aún necesita mejoras importantes para alcanzar lo que promete. Si te interesa, es recomendable esperar futuras actualizaciones o seguir de cerca su evolución. Comprar en este momento implica asumir ciertos riesgos.

Bajo tu riesgo

Puntos destacados

core workout
body strenght
cardio workout

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Habitante de Kamurocho al servicio del oficial Bradford. Me muevo por casillas, me equipo materias según mi clase y en mi tiempo libre busco reliquias. Hice 5 runs en Persona 5 y siempre terminé con Futaba.
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