De los desarrolladores Happy Broccoli Games, este 22 de mayo llega el lanzamiento de la secuela de Duck Detective: The Secret Salami, juego que ya nos introdujo a nuestro hardboiled y no tan afortunado detective Eugene McQuacklin y con quien podremos estar viviendo una nueva aventura llena de misterios, historias perturbadoras de fantasmas y vueltas de tuercas inesperadas.
Cabe estacar que, pese a ser esta una secuela, es posible jugar directamente Duck Detective: The Ghost of Glamping sin haber hecho la primera historia. Sin embargo, recomiendo mucho jugar el caso The Secret Salami antes, dado que habrá más contexto a algunas situaciones que Eugene estará viviendo en este nuevo caso y se podrá disfrutar mucho más de su relación amistosa, por no decir otra cosa, con Freddy.
Historia
Sin destripar demasiado, encarnamos el papel de Eugene McQuacklin, expolicía y actual detective independiente, cuya vida no está siendo muy buena. Peleando contra su adicción al pan lactal —que ha ido vaciando sus bolsillos— y fallando en mantener su matrimonio, lo cual lo deja divorciado y solo, es sorprendido por su compañero de piso Freddy (Frederic) con un viaje vacacional entre él, la novia y el detective.
Pese a las negativas de Eugene, Freddy logra convencerlo de ir el fin de semana a un glamping donde, al parecer, varios influencers famosos están yendo a documentar historias de fantasmas y sucesos paranormales. Eugene no se siente interesado por lo sobrenatural pero, oh sí, cómo le despierta el interés y levanta el ánimo cuando al llegar parecen haber varios misterios que resolver de cosas que están ocurriéndole a los demás visitantes.
Eugene es un personaje con el carisma de un típico detective rudo, solitario y venido abajo. Una buena sátira sin ser extrema ni pedante, con buen guion, su dosis de drama y el humor bien hilado. Ninguna de las situaciones se siente forzadas y las sorpresas son gratamente recibidas.
Si tengo que comparar la historia de The Secret Salami con The Ghost of Glamping es como leer dos cuentos de un mismo autor: se nota la similitud en las formas, pero los hechos y personajes son completamente diferentes sin perder la esencia que puede convertir a Duck Detective en una bonita saga de juegos por capítulos a un valor muy accesible.
Jugabilidad
Sencilla, sin más. Usás únicamente un par de teclas para desplazarte, interactuar y acceder al diario, el cual consta de varios apartados que separan la información y ayudan a tener un mejor orden de lo que se está investigando:
- Deducktions: en este menú vemos las misiones del caso junto a palabras claves que surgen de investigar lugares, cosas, hablar con los demás animales, etc. Las misiones se resuelven ubicando las palabras correctas en el lugar donde la deducción cobra sentido.
- Suspects: los sospechosos son los animales con los que irás hablando. Al principio sólo tendrás la apariencia física al ir conociéndolos y tendrás que averiguar y ubicar el nombre y apellido de cada uno, así como sus cualidades destacables.
- Inventory: inventario de objetos claves que irás recolectado para resolver el caso. Algunos objetos serán para interactuar como llaves que te permitan acceder a una nueva ubicación, mientras que otros son para poder volver a revisarlos como notas, artefactos, fotos, etc. Una tercera sección tendrá las evidencias.
- Map: mapa que te permite ver no sólo dónde estás y qué ubicaciones tenés desbloqueadas según tu progreso, sino que también podés ver dónde está cada animal a cada momento y, si alguno de ellos tiene más información para el caso, tendrá un signo de exclamación para indicarlo, lo que puede ser muy útil en caso de que no sepas con quién hablar o qué te ha faltado.
Además del diario, y por si alguna de las deduckciones fuera muy difícil, el juego cuenta con una ayuda avanzada, como un sistema de pistas. Lo interesante y que destaco es que en vez de ser una pista plana que te diga qué palabra o palabras son las correctas y dónde ubicarlas, lo que obtenemos es a Eugene razonando y diciéndonos qué es lo que le llama la atención, qué es lo que cree que está relacionado, dónde mirar, qué es lo que no cuadra y así. Habiendo muchos juegos donde se abusa de dar facilidades cuando el punto central del juego es pensar y atar cabos, me ha gustado este sistema.
Pero por si lo anterior fuera poco, cuenta con dos modos de juego seleccionables al inicio y configurables en cualquier punto de la partida:
- El “Sleuth Mode”, donde las respuestas incorrectas no se destacan en los puzles.
- El “Story Mode”, donde las respuestas incorrectas están sobresaltadas en los puzles.
Igualmente, la premisa del juego no es ofrecer casos imposibles ni difíciles, sino una buena historia, con arte y personajes carismáticos y que el ir resolviendo el caso sea el entretenimiento. No hay peleas, no hay decisiones cruciales, no hay gran exploración más allá de los casos, tampoco coleccionables. Lo único que hay son estas misiones en forma de deducciones que te acercan paso a paso a la verdad.
Es un juego muy cortito al igual que su antecesor, con una duración -según Happy Broccoli Games– de tres horas si no te estancás mucho. A mí me tomó unas dos horas y medias disfrutando el juego al máximo posible —y tratando de explorar al principio como si hubiera cosas escondidas—, hablando con todos los personajes e investigando todo lo posible.
Apartado Visual y Sonoro

El juego nos presenta una combinación curiosa de estilos. Por un lado, los personajes con diseños sencillos pero distintivos: son una especie de tarjeta 2D que se voltea según vas a derecha o izquierda.
Por otra parte, los escenarios se sienten tridimensionales, muy elaborados con paletas de colores variadas y adaptadas a cada entorno, mucho trabajo en detalles pero sin sentirse en ningún momento sobrecargado —incluso en entornos con mucho desorden—, apuntando a un realismo dentro de la animación y lo he sentido muy adorable.
El diario, donde pasamos gran parte del juego, también aprovecha mucho los colores, como por ejemplo al agrupar el mismo tipo de palabras claves en un mismo tono, lo que potencialmente ayuda a la hora de hacer las deducciones y de dar más contexto al tipo de palabras que estamos considerando.
Visualmente el juego es fácil de entenderse y, punto para tener en cuenta, en la configuración cuenta con una opción para gente con dislexia: “Dyslexic Font”. Lo que sí no encontré y podría ser algo para que tengan en cuenta es que, con tanto esmero de color en el diario, clave para avanzar en el juego, no hay una opción que contemple el daltonismo. Me parece curioso porque si bien no va a dificultarte como el ser disléxico, creo que la ventaja que da los colores no la aprovecharían de la misma forma.
En cuanto al sonido, no deja nada que desear. Por un lado, para el juego que se ve desde afuera, no te esperás la calidad de actuación de voz que tienen todos los personajes. Porque no es Eugene el único con una voz en el juego que encaja con el perfil de detective duro y solitario, sino que Freddy y los otros personajes cuentan con su propia representación característica y eso hace que se profundice el nivel de inmersión.
Por otro lado, los efectos de sonido y la música también están bien. Comparado a otros juegos del estilo de detectives, quizá la música en sí no es lo que más podría destacar siendo una mezcla de jazz que podés encontrar en bucle (ojo, que le queda muy bien), pero los efectos de sonido son de lo mejor, muy detallistas: prácticamente todo tiene ruido y hasta los pasos de según en qué superficie tienen un sonido diferente.
Se disfruta mucho jugar una entrega que tiene mucho enfoque en detalles que parecen pequeños, pero que en su conjunto elevan al juego.
Y en lo que respecta a gráficos en sí, el juego admite resoluciones desde 720p hasta 2k. También podrás elegir entre modo pantalla completa o ventana. Pero nada más respecto a video.
Tiene algunas otras configuraciones generales, pero muy poquitas y, de todas maneras, los requisitos de Duck Detective son unos que prácticamente cualquier dispositivo tendría que cumplir hoy en día. No da ninguna clase de problema, al igual que la entrega anterior.
Conclusiones
Como pasa con todos los géneros, este no es para cualquiera.
Si te gusta ser observador, que aunque parezca que te llevan de la mano luego tendrás que resolver solo las cosas, si no te da problemas que esté en inglés, si te gusta pensar, si te gustan juegos sin acción y combates, si te divierten las historias con giros en la trama y que nada esté dicho hasta el final, si te gusta no tener que andar buscando coleccionables o haciendo cosas raras por un logro, este juego es para vos.
Happy Broccoli Games nos acerca una propuesta ideal para despejar la mente con otros asuntos y sumergirnos en un mundo de animales antropomórficos y los crímenes y dramas que allí suceden. Son de dos a tres horas de distracción y risas sin desperdicio.
Si tuviera que remarcar algo negativo es definitivamente el idioma. El inglés, aun siendo una persona con buen nivel, puede resultar engañoso a la hora de resolver los puzles, sobre todo si no vas en el Modo Historia que te marca lo que respondés mal. Pero no es imposible así que, si llegaste hasta acá y el juego te sigue interesando, te animo a que lo juegues. Cabe destacar que esta segunda entrega cuenta con una demo gratis.

Este análisis fue realizado por JuliMurasaki a quién podes conocer en su canal de TWITCH y KICK

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