Dragon Quest ha estado entre nosotros desde hace décadas y marcó un camino para el desarrollo de los juegos de rol japoneses que vendrían después. Desde Final Fantasy hasta Persona, la influencia de la saga creada por Yūji Horii hace tantos años deja huella incluso hasta hoy en día. A continuación, les traigo un pequeño repaso sobre sus primeras y quizás más significativas entregas, que a su vez componen la trilogía de Erdrick o Loto en Japón.
Dragon Quest
El primer juego de la trilogía de Erdrick (conocido como Loto en Japón) fue un RPG que marcó historia y sentó las bases de todos los juegos del género que le siguieron.
Inspirado en Ultima y Wizardry, Yūji Horii trasladó algunos sistemas de sus trabajos anteriores, como «The Portopia Serial Murder Case», para entregar una apuesta rolera completa con una enorme libertad de acción, presentada de forma sencilla y accesible para los nuevos jugadores.
El esquema amigable creado por Horii, la música hermosamente compuesta por Koichi Sugiyama y el fabuloso arte de Akira Toriyama hicieron de este juego un producto que, aunque al principio no vendió muchas copias, con el tiempo y gracias a la promoción en la revista Weekly Shonen Jump, en la cual Horii trabajaba, se convirtió en un clásico infaltable para cualquier aficionado a los RPGs.
Es un juego corto y sencillo, con una gran libertad de acción, una exploración destacable y una historia clásica: vence al dragón y rescata a la princesa. Algo muy común hoy en día, pero poco visto en aquel entonces. Sus combates por turnos son tensos, ya que estamos solos contra el mundo, y sus mazmorras, aunque no enormes, son laberínticas y oscuras. El mundo está lleno de personajes que nos contarán sus peripecias diarias y nos darán pistas sobre qué hacer o adónde ir. La exploración e investigación son pilares fundamentales para alcanzar nuestras metas y convertirnos en el héroe absoluto de las tierras de Alefgard.
Sin lugar a dudas, un imprescindible para los fans de los clásicos.
Dragon Quest II
Un siglo después de los eventos del primer Dragon Quest, el malvado mago Hargon ataca el castillo de Moonbrooke. Un guardia, malherido, logra llegar a las puertas del reino de Midenhall y da aviso de lo sucedido. Ante tal situación, el Rey envía a su hijo, descendiente del héroe de la entrega anterior y del legendario Erdrick (Loto en Japón), para que, con la ayuda de sus primos, el príncipe de Cannock y la princesa de Moonbrooke, busquen y derroten a Hargon para restaurar la paz en el mundo.
Con una premisa simple, como es habitual en la saga, DQII nos ofrece un juego clásico, similar a la primera entrega, pero con un mundo mucho más grande, donde el mapa del juego anterior es solo una décima parte de este. Ahora contamos con un grupo de aliados que nos ayudan en combate, más habilidades, objetos, monstruos e historia.
A pesar de ser superior técnicamente y narrativamente a su predecesor, esta segunda entrega no se libra de controversias. El poco tiempo de desarrollo (9 meses) causó que los testeos no fueran tan minuciosos como deberían, resultando en enemigos increíblemente poderosos y en un aliado, el príncipe de Cannock, que es particularmente débil e inútil en combate. Sin embargo, las mejoras fueron sustanciales, especialmente en la exploración, donde llegamos a tener un barco para surcar los mares en busca de misterios y nuevas tierras.
En resumen, DQII es una secuela digna y la lección final que Chunsoft y Yūji Horii necesitaban para la próxima entrega y el cierre de la trilogía del héroe legendario Erdrick, la cual, en palabras del propio Horii, sería un juego perfecto.
Dragon Quest III
En la tierra de Erdrea, un oscuro señor del mal actúa desde las sombras. Ortega, tu padre, partió para derrotarlo, pero falló. Tiempo después, el rey te envía a terminar la tarea y salvar al mundo de su inminente final.
Un inicio que motiva a la aventura, una épica como pocas.
La tercera y última entrega de la trilogía del héroe legendario Erdrick, precuela del primer Dragon Quest, es un ejemplo a seguir por muchos desarrolladores japoneses desde entonces.
DQIII fue y sigue siendo uno de los mejores JRPG de la historia, provocando ausencias laborales y escolares el día de su lanzamiento en Japón, algo inaudito para un videojuego en aquel entonces. Este juego inspiró a gigantes de la industria como Hideo Kojima y Hidetaka Miyazaki, quienes en más de una entrevista confesaron que este no solo es uno de sus juegos favoritos, sino que fue una gran inspiración para sus futuros proyectos.
Tras dos entregas, Chunsoft finalmente pulió su fórmula jugable y narrativa. Donde antes encontrábamos trabas o desbalances, aquí no las hay. La exploración es mayor y más variada que nunca, incluyendo ciclos de día y noche. La ambigüedad del mundo, sus personajes, historias, tesoros, áreas escondidas, contenido opcional y secretos a montones, junto con su música y arte, amplían enormemente un mundo mucho más grande que en entregas anteriores.
El combate está más pulido, la IA de nuestros aliados es mejor que antes. Los enemigos son más variados, inteligentes y peligrosos. El arsenal es mucho mayor, al igual que los hechizos y nuestros aliados, que son editables desde cero, eligiendo su género y clase. A nivel 20, se pueden cambiar de clase, arrastrando parte de sus estadísticas y habilidades anteriormente adquiridas.
Para finalizar
Dragon Quest es, definitivamente, el gran padre del género y un imprescindible para cualquier amante de los JRPG. Es una saga mágica que exhala aventura, misterio y la eterna lucha entre el bien y el mal. Para los más nostálgicos de la era de los 80 y 90, es una serie que sacará una sonrisa en cada momento y en cada logro.
Dragon Quest, especialmente en su tercera entrega, es una lección de cómo hacer un buen juego de rol, con sistemas redondos y pulidos, y una historia que nunca se aleja de su premisa mientras nos sumerge cada vez más en su detallado y rico mundo. Es un claro ejemplo de hasta dónde podía llegar la creatividad en aquel entonces, con tan pocos recursos. Además, es el juego donde constantemente vas a decir: “Ah, de aquí sale esta mecánica tan clásica de los JRPG”.
Una saga que marcó época y dejó una huella imborrable en aquellos que, muy agradecidamente, pudimos jugarla en su momento.
Fabuloso Trailer lanzado en el 25 aniversario de la saga:

De lo mejor que leí sobre Dragon Quest en un medio occidental, qué casi siempre que escriben algo sobre ésta saga, se les nota mucho que son fanboy de otra..o simplemente
Lo poco que le gusta está, metiendo bocadillos, haciendo comparaciones desfavorables o destacando sus mecanicas «arcaicas». Bueno,resumiendo..gracias por la nota
Siempre es un placer, gracias a vos por pasarte 😉