Por siglos, la orden Rosacruz ha protegido a la humanidad del mal que acecha en las sombras, pero sus raíces crecen, largas, abriéndose camino para corromper a la humanidad.
En 1767, Los Caballeros Rosacruz se congregaron en el Gran Salón, donde se planeaba cómo detener una nueva amenaza que ya había cobrado demasiadas vidas.
Con esta premisa, comienza Chronicles of the Wolf, una apuesta de Migami games y publicado por PQube y PixelHeart. Un plataformero de desplazamiento lateral que bebe mucho de clásicos como Castlevania y de obras más contemporáneas como Infernax.
Encarnamos el papel de Mateo Lombardo, uno de los últimos aprendices de la Orden Rosacruz, un grupo de caballeros que tienen como objetivo erradicar el mal de la Tierra.
Enviado a los confines de Francia, más concretamente, a Gévaudan y las tierras y pueblos circundantes, que se han visto asolados por un terrible mal conocido como La Bestia.
Nada más llegar, nuestro grupo es atacado por la criatura y sus esbirros y masacrados, pero Mateo logra sobrevivir gracias a la ayuda de una misteriosa mujer vestida de verde. A partir de este momento deberemos controlar al aprendiz y conducirlo por una gran cantidad de sitios como Bosques, llanuras, pueblos y castillos y hasta un hospital abandonado, siempre intentando encontrar una forma de acabar con La bestia, pero nuestro camino no será fácil puesto que otras fuerzas malignas se interpondrán en nuestros objetivos. ¿Podrá el joven Mateo Lombardo salir victorioso y liberar Gévaudan de esta amenaza?

Nada más empezar a jugar, vamos a notar las similitudes del título con Castlevania. No soy una persona a la que le guste comparar juegos o decir «este título es un clon, o un like a este otro», tampoco estoy de acuerdo con el término «metroidvania» puesto que antes de ambos juegos, el género era plataformas, así que plataformas con desplazamiento lateral.
Tenemos un amplio surtido de recursos con los que avanzar por los peligros que plantea Chronicles of the Wolf, armas de una y dos manos, armas a distancia como el arcabuz y armas secundarias como las clásicas dagas arrojadizas y la cuchilla giratoria. También iremos desbloqueando conjuros, que sirven tanto para hacer daño, como para abrirnos paso por diferentes obstáculos, como los muros de ramas. Un detalle que me gustó mucho es que nos iremos encontrando con las primeras víctimas de la bestia que aparecerán en el juego en la forma de fantasmas y nos prestarán su ayuda, permitiéndonos invocarlos cuando nuestra barra de energía se llene, algunos le otorgarán bonos de daño y efectos a nuestras armas, otros nos curarán efectos alterados y salud, etc.
Pasando a aspectos más técnicos, el movimiento puede resultar un poco tosco al principio y los controles tienen un pequeño input lag, que probablemente haya sido para rememorar los juegos de antaño, pero entiendo que a los más quisquillosos puede resultarles un incordio hasta acostumbrarse.
La música me ha sorprendido gratamente, en las ciudades y pueblos, la música es lúgubre, apagada y melancólica, lo cual ayuda a que el jugador sienta la depresión y el dolor que la gente siente. Por otro lado, las mazmorras y lugares donde combatimos, evocan mucho la época de los Castlevania más clásicos. Sin duda uno de los apartados más cuidados.

El pixel art es decente, tiene detalles destacables y bien logrados sin perder ese toque nostálgico. El diseño de enemigos, si bien no difiere mucho de lo que acostumbramos ver en estos juegos me ha sorprendido varias veces. Los diálogos importantes y con personajes notables dentro de la historia tienen voz y se aprecia, pues ayuda a lograr una inmersión más completa.
Para concluir y resumiendo, Chronicles of the Wolf logra con creces lo que intenta, y si bien no reinventa la rueda, ha conseguido sorprenderme positivamente en más de una ocasión. Es una recomendación segura si te gusta el género y has disfrutado de los Castlevania más clásicos.
Mi nombre es Rannaghar, espero que les haya servido el análisis, y que tengan suerte en sus aventuras.
Este es su trailer:

Bastante interesante, si duda dan ganas de echarle un ojo 👍