Dados, cartas y un señor de la mazmorra malévolo y elocuente como pocos nos esperan en esta aventura de peligros y azar.
Dark Quest III es un roguelite y juego de mesa, con cartas y dados, sencillo en su ejecución, pero robusto en su contenido y variedad de situaciones. Nosotros interpretaremos a cuatro héroes que se atreverán a desafiar al hechicero, quien nos hará pasar por una serie de dungeons o mazmorras repletas de enemigos, trampas y diferentes eventos, que en cada run o recorrido, irán variando levemente. Todo esto presentado de forma exquisita con un arte simple, pero bellísimo y que está a tono con la ambientación clásica retro de la fantasía oscura que se estilaba allá por la década de los 80′.
En profundidad, ¿qué nos ofrece el juego? Para empezar al comenzar seleccionaremos una dificultad de las dos disponibles inicialmente, EASY y NORMAL, ya que con el tiempo y nuestro avance podremos desbloquear otras dos más que son ELDER y LEGENDARY. Luego, mientras escuchamos a viva voz un “Who dares to challenge me?”, se nos presentará la plantilla de héroes, todos ellos muy variados y con su propia baraja de cartas con habilidades. De estos doce héroes, solo tendremos disponibles cuatro y como todo en este juego, iremos desbloqueando más conforme avancemos en las mazmorras y vayamos superando los retos que el hechicero nos impone. Tras seleccionar a nuestros cuatro incautos y temerarios aventureros, seremos llevados a un campamento, desde el cual podremos prepararnos levemente, utilizando nuestros limitados recursos para pertrecharnos más o menos dependiendo de cómo nos haya ido en nuestro recorrido anterior y desde ahí a las mazmorras.
Las mazmorras están representadas con cartas, cada ronda iremos robando una carta del mazo de la mazmorra en la que nos encontremos y tras una indeterminada cantidad de rondas llegaremos a una bifurcación, desde la cual podremos elegir entre dos o tres caminos por los cuales seguir avanzando y que nos llevarán a otra mazmorra. En un principio siempre iniciaremos en el bosque y seguiremos por el cementerio, haciendo que las primeras recorridas sean algo lineales, aunque sin perder la variedad que nos ofrece el azar del mazo de cartas, y con el tiempo iremos desbloqueando nuevos caminos que nos llevarán a nuevas mazmorras, con el objetivo, claro, de llegar al final en una sola recorrida, como pasa en todo roguelite o roguelike.
En cuanto a lo que queda del juego, es la resolución de situaciones y el combate, los cuales nos pondrán los pelos de punta en más de una oportunidad, pero todo bien llevado y narrado por el villano de esta historia, el cual desprende una energía maléfica y encantadora como pocos. En cierta forma me recordó al narrador de otro gran exponente del género que es “Darkest Dungeon”, con la diferencia de que, en esta ocasión, el narrador de los eventos que viviremos, se deleitará con nuestros desaciertos y malas decisiones.
Decisiones que deberemos tomar en más de una ocasión al robar una carta del mazo de la mazmorra. Esta carta puede ser desde una trampa, un combate y un evento y dependerá de nosotros decidir cómo resolver la situación, ya sea directa o indirectamente, siempre con más de dos o tres opciones bien argumentadas. Al tomar nuestra decisión deberemos tirar un dado de diez caras y superar una dificultad impuesta, para la cual podremos ayudarnos por alguna estadística del personaje que deberá superar dicho desafío. Si lo logramos, obtendremos premio y la posibilidad, en algunas ocasiones, de seguir eligiendo qué hacer y seguir nuestro camino, pero si fallamos, perderemos algo, siempre. Esto puede ser una carta de equipo, algún objeto, recibir daño o caer envenenados, etc. Sin embargo, no todo está perdido, ya que cada cierto tiempo o momentos, recibiremos uno o más dados de seis caras, los cuales nos permitirán hacer la tirada fallida o de resultado no deseado de nuevo.

Como podrán apreciar por mis palabras, no tengo más que cosas buenas que decir de este producto, que sin llegar a ser un TRIPLE AAA o un rompedor en cuanto a la innovación, logra enganchar con tres sencillas premisas que son, el azar, el desbloqueo de “cositas” que iremos teniendo en cada nueva recorrida por las mazmorras y el maligno, pero encantador villano que nos acompañará en cada paso que demos.
He disfrutado mucho la experiencia y estoy seguro de que cada tanto entraré nuevamente a sus mazmorras para desafiar al mal y llevarme cuanto tesoro pueda, eso claro, si logro superar los desafíos que allí abundan.
Dark Quest III es el regreso innegable del buen hacer en cuanto a la adaptación de un juego de mesa a la digitalización, con decisiones muy acertadas en todo sentido, desde lo estético hasta lo mecánico. Sin lugar a dudas, una aventura que no vas a olvidar y a la cual regresarás atraído como abeja a la flor una y otra vez.
Su pequeño resumen en video esta aquí:

Turnos? Cartas? DADOS? En pleno Siglo 22?
No se ve nada mal.