Labyrinth of Zangetsu es un dungeon crawler (explorador de mazmorras) en primera persona, con un hermoso apartado artístico, y una jugabilidad tan desafiante como adictiva. Con una longevidad justa (alrededor de 30hs), que no nos satura, y nos deja satisfechos. Adentrémonos un poco en la historia y los detalles del laberinto.
El territorio ha caído bajo una amenaza llamada la tinta de la ruina, la cual corrompe todo lo que tiene a su paso, convirtiendo, a los afectados, en bestias de tinta, o volviéndolos locos, atentando, en cualquier caso, en contra de la humanidad. Tu misión es adentrarte en los laberintos creados por la tinta, derrotar a las bestias de cada área y hacer que la tinta vaya retrocediendo poco a poco.
Tu base, situada en el poblado de Ido, es una fortaleza, protegida por la luz de la luna, donde se reúnen guerreros de todos los territorios, para luchar con un propósito en común, erradicar a la tinta.
El apartado artístico está compuesto por pinceladas monocromáticas, por lo que casi la totalidad de los colores que se aprecian son, negro, gris y blanco. Aunque, algunos personajes o áreas tienen otros colores, los mismos son muy tenues, apuntando, al igual que los demás tonos, a crear un ambiente de desolación y misterio constantemente. La música está bien, y acompaña de manera correcta el juego, se identifican varias melodías, y si bien no son grandes composiciones, diferencian bien las situaciones y cumplen con lo esperado.
Con respecto a la jugabilidad, contamos con un tutorial, sencillo e intuitivo, el cual nos explica como movernos por las zonas, como interactuar con paredes falsas, objetos, y lo mínimo del combate. Una vez terminado el tutorial, podremos seleccionar 2 modos de dificultad, “normal”, que genera salvados automáticos dentro del laberinto, dado que si fallas puedes volver a intentarlo, y “blightstained”, donde no se generan salvados automáticos dentro de los laberintos, y citando literalmente la descripción de la dificultad, “los cuerpos permanecen donde caen”. Así que antes de elegir, estén seguros de cuanto van a querer sufrir, dado que luego, no se pueden arrepentir de sus decisiones.
Pasada la “prueba” del tutorial, nos aceptan en Ido y podemos comenzar a crear nuestro grupo de guerreros. Contamos con seis razas distintas (humano, enano, elfo, cavegram, nekomata -gente gato- y half oni – medio demonio) y nueve clases (guerrero, paladín, ladrón, clérigo, hechicero, samurái, monje, ninja, y sabio). Nuestro grupo consta de hasta seis integrantes, 3 en la delantera, y 3 en la retaguardia. Los personajes pueden equiparse con variedad de armas y tipos de armaduras (botas, yelmos, guantes, capas y escudos).
Con cada combate obtendremos un cofre, el cual puede contener varias trampas, ya sean espinas venenosas, rocas, u otras. Por lo que para poder abrirlo, y llevarnos el tesoro, tendremos que desactivar dichas trampas, podremos desactivarlas rompiendo la cerradura, abriendo la cerradura o utilizando magia, todo dependerá de nuestros niveles de habilidad (y de la calidad de las trampas). Si están en poca vida y les gana la codicia, y fallan la apertura, el daño puede dispararse a cualquier miembro del grupo, así que piénsenlo dos veces antes de tener que explicar de vuelta en Ido que alguien murió por abrir una cerradura.
Con respecto al inventario tenemos 35 espacios, cada item ocupa un espacio, y no se pueden apilar items iguales, por lo que vamos a tener que pensar bien que recoger y que llevar en cada incursión a los laberintos, si bien esto puede ser poca capacidad, va de la mano con lo que propone el juego, y fomenta la toma de decisiones y la supervivencia, como es típico en este género. En la fortaleza tenemos una capacidad de 999 espacios para guardar lo que deseemos, y si bien es más que suficiente, faltó una opción para poder acomodar las cosas por nombre, o tipo de item, y lograr así una mejor organización. Además, aquí podremos gestionar nuestros miembros, reclutarlos, cambiarlos o mejorarlos de clase, curarlos de maldiciones, y si tenemos suerte revivirlos (si es que salimos vivos del laberinto) ya que las resurrecciones pueden fallar.
Los combates son divertidísimos, adictivos y muy entretenidos, dado que podemos caer en una emboscada, donde sufrimos primero los ataques, y esto, sumado a la dificultad bligthstained, hace que siempre estemos sufriendo en todo combate, sea uno normal o una emboscada, dado que si sufrimos un ataque duro, o alguna perdida, el grupo se verá muy afectado, y los factores de supervivencia empiezan a pesar, haciéndonos dudar, si adentrarnos más en la mazmorra o huir antes que sea tarde. Un detalle que me pareció curioso es que los sanadores, solo pueden curar en combate, este detalle aporta mucho a la supervivencia, ya que, si salimos mal heridos de un combate y no nos curamos, solo podremos curarnos con items (si es que tenemos), y en el caso de no tener, entraremos al próximo combate rezando para sobrevivir.
Las batallas con los jefes son desafiantes, y es bastante probable que algo salga mal, por lo que les recomiendo ir con cautela. A veces es mejor estar “farmeado” que ser “farmeado” cada uno sabrá cuando este seguro para combatir con los jefes.
En conclusión, Labyrinth of Zangetsu es un juego firme, entretenido, adictivo y muy divertido. Donde el apartado visual, el contexto, la sencilla historia, y la exploración de los laberintos se complementan muy bien, haciendo así, un producto realmente atractivo.
En caso de que te interese, el análisis en video esta aquí:

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